El script [Español]
1] -Háblame.
2] Lo digo, lo pienso. Sí, quizás lo pienso; lo pienso arrancando un pensamiento que me atormenta y aprieta. Un vómito horrible quizá me traería mucha más paz y quizás éxtasis, pero aquí no se puede. No puedo estar mal. Aquí no se puede. Me espantan. Me espantas tú. Pero…
3] -Háblame. Un poco. Dime quién eres, te lo ruego. ¿Qué es lo que quieres de nosotros? ¿Qué quieres de mí? Háblame.
4] Estamos aquí, si aquí estamos. Tú y yo. En este lugar maldito, olvidado por el mundo, un lugar que no sirve para nada. Es que tu…
5] – Apestas. Lo sabes, ¿si? Estas aquí para morirte. Habéis perdido.
6] – ¿Sobresaltas? Pero si nunca has entendido una sola palabra de lo que he dicho, y ahora ¿sobresaltas?
De rodillas. Quédate así. Y ruega tu dios, que no es el mio, ruega tu dios. Ese es el infierno para vosotros. Gírate hacía donde yo te digo, y ruega tu dios, porque yo lo digo. Fumo, ¿te molesta?
7] No eres como yo. Te odio porque no eres como yo. Me aterrorizas porque no eres como yo, somos diferentes y yo soy mejor. ¿Ves el truco? Yo soy mejor, dame la contraria, demuéstrame que no es así. Demuéstrame que lo que digo no está ni en el cielo ni en la tierra, dime que lo que está loco soy yo.
8] – Te observo, te tasto –¿me escuchas?- me creía que… no te hacia tan rugoso, tan, tan negro. Eres un perro. Eres un perro en una jaula. Me espantas. Y te mataría con mis manos: VETE A LA MIERDA, a la mierda la guerra sancta, a la mierda la maldita guerra, a la mierda la guerra y vete a la mierda tú. Tu dios, que no es mio, nunca te perdonará: no tendrá nunca el valor.
9] Te observo. En esta jaula larga un metro y alta nada. Te observo y te escupiría toda mi vida de soldado inútil que nunca dice no. Tengo miedo a que el coraje sea un arma que no se empuñar más. Tengo miedo a que nadie nos entenderá, se que nadie me entenderá, se que nadie querrá saber. Tendré cien años de coraje que baratar por un pequeño perdón. Sólo cien años de coraje, cansados, en mil de rencor.
10] – ¿Y tú? ¿Me perdonarías tú? Amigo mio. ¿Si fueras tu el mi dios?
¿Que harías? ¿Me perdonarías? ¿Me odiarías tú como me odia este? O ¿me salvarías? ¿Entiendes lo que es quedarse aquí? Quedarse aquí con migo. Odio este lugar, lo odio, te odio. Yo te odio. Te odio.
11] No tenéis ni idea de lo que significa quedarse aquí. No sabéis. Estamos en noviembre y el calor me está matando: esto es el infierno para mi gente también. Ahogado en un rincón que hace años nada más pide de ser dejado en paz. Aquí, en uniforme hasta siempre. Una escopeta pesada. Me matará.
12] -Aiwa, amigo mio. Me voy. Se acabó. Se termina, te odio. Me has matado y aquí termina. Soy igual que tu: inshallah.
13] Me doy cuenta por la noche que se acerca. Y termina todo aquí. Con el viento que llega, por la noche, termina. Entonces, que la orilla de este país de putos comunistas me bañe o sólo me roce un poco o me agarre. Que por fin me libre el mar, que me desnude tal y como dios me creó, de todo lo que el hombre creó, que mi país me dio, de la mentira de libertad. Siento el calor de un mar que no conozco: olvido. Y las ondas a bañarme las piernas y el miembro: hundo.
14] Con las corrientes, respirando la vida de una nación maldita que se aleja y el cargo de fantasmas que hemos derramado en ella, por fin encuentro entre las espumas que se me acercan el dulce recuerdo de un país que es mio y que me traicionó. En el mar obscuro y frío, huyo igual que ellos, hacía los labios de mi esposa. Siguiendo la luna reflejada y espesa, me pierdo en un sueño de desesperación, ésule en tierra nativa, clandestino y desertor. Llegaré o me moriré, nadando sin parar sin guía, ilusionado ya con el sabor salobre de la Florida.




